El Gobierno nacional oficializó ayer la extensión hasta el 9 de abril las medidas de distanciamiento social preventivas y obligatorias por la pandemia de Covid-19, que incluyen mayores restricciones a los vuelos internacionales provenientes de varios países para prevenir el ingreso de nuevas cepas del virus.

Además, se reiteró la recomendaciones de diferir los viajes al extranjero, en particular a los mayores de 60 años o personas que integren los grupos de riesgo, por la situación derivada de la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con un decreto publicado en el Boletín Oficial, se reducirán un 30% las frecuencias aéreas a Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Chile,

20% las frecuencias con Brasil, y un 10% las frecuencias con Estados Unidos. Las autoridades argentinas subrayaron que "muchos países de la región presentan un aumento de casos en las últimas semanas", y especificaron entre ellos a Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil. En el caso de Brasil y EEUU, ambos destinos ya tenían una reducción estipulada a través de anteriores disposiciones gubernamentales. Mientras, las frecuencias aéreas argentinas con México y Europa

mantendrán el 30% de reducción que ya tenían pautadas, sin restricciones adicionales. Se mantiene asimismo la suspensión de autorizaciones y permisos en relación a las operaciones de transporte aéreo de pasajeros en vuelos directos desde y hacia Reino Unido.

Según el Gobierno argentino, presidido por Alberto Fernández, debido a las variantes del coronavirus de Reino Unido, Sudáfrica y Brasil, que afectan a varios continentes, es necesario aplicar un mayor control de pasajeros.

"Se deben desarrollar estrategias para disminuir el ingreso y mitigar la posibilidad de transmisión de estas variantes en nuestro país", indicaron las autoridades argentinas.

Entre las disposiciones añadidas se encuentra que la autoridad sanitaria tendrá el poder de establecer el testeo de los viajeros "para determinar que no sufren de Covid-19, previo al ingreso al país", así como otras medidas que estime pertinentes. Asimismo, las únicas vías para entrar a Argentina serán las aéreas, y quedarán cerradas las terrestres.

Según la ministra de Salud, Carla Vizzotti, quienes regresen al país deberán tener "el test negativo" y cumplir con el "aislamiento de siete días", sobre lo que se va a trabajar con mayores "controles", en sintonía con las

jurisdicciones, a los fines de minimizar la posibilidad de que ingresen nuevas variantes del coronavirus. El foco principal está puesto en las variantes detectadas en Brasil.

Por otra parte, se recomienda a "los nacionales o extranjeros residentes en el país y, en particular, a los mayores de 60 años de edad o a personas pertenecientes a los grupos en riesgo definidos por la autoridad sanitaria, diferir sus viajes al exterior, cuando no respondieran al desarrollo de actividades esenciales".

"La salida y el reingreso desde y hacia el país implicará la aceptación de las condiciones sanitarias y migratorias del país de destino y de la Argentina al regreso, asumiendo las consecuencias sanitarias, legales y económicas derivadas de la misma", indica la norma.

Entre esas cuestiones, se encuentra "la imposibilidad de iniciar el viaje con síntomas compatibles con Covid-19, la necesidad de contar con un servicio de salud del viajero en el exterior para la cobertura médica y/o aislamiento, y de denunciar los lugares en donde estuvo en los últimos 14 días previos al reingreso al país"

Además, "deberá darse cumplimiento a las condiciones impuestas por la autoridad sanitaria nacional y someterse al control de las Autoridades Provinciales, de la ciudad autónoma de Buenos Aires y Municipales, en sus respectivas jurisdicciones y ámbitos de su competencia".

El Gobierno, además, prorrogó hasta el 9 de abril próximo los pasos habilitados para el ingreso al país e incluyó desde el martes 16

al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery "como corredor seguro" para ingresar al territorio nacional, que vuelve a abrir después de siete meses cerrado por obras de remodelación.

 

Cumbre del Mercosur será virtual

El presidente Alberto Fernández instruyó al canciller Felipe Solá para que comunique a sus pares del Mercosur que el encuentro por la conmemoración de los 30 años de la creación del bloque, previsto para el 26 de marzo en la ciudad de Buenos Aires, se desarrollará de forma virtual, informó ayer la Cancillería.

"Argentina, que se encuentra ejerciendo la Presidencia pro tempore del Mercosur, adopta esta decisión en pos de proteger la salud de los participantes", indicó el Palacio San Martín, en relación al crecimiento de casos de coronavirus en la región.

Según estaba previsto inicialmente, iban a estar presentes en Buenos Aires para el encuentro los presidentes de los países que integran el bloque regional como miembros plenos: el anfitrión Alberto Fernández (Argentina), Luis Lacalle Pou (Uruguay), Jair Bolsonaro (Brasil) y Mario Abdo Benítez (Paraguay).