El Gobierno de Uruguay envió ayer al Parlamento un proyecto de ley para despenalizar la marihuana y controlar la producción, distribución y comercialización de la droga, una medida con la que el presidente José Mujica pretende combatir el narcotráfico y la delincuencia en el país.

Según el documento, publicado en la página web de la Presidencia y que tiene un solo artículo de tres párrafos, ‘el Estado asumirá el control y la regulación de las actividades de importación, producción, adquisición a cualquier título, almacenamiento, comercialización y distribución de marihuana y sus derivados‘. El envío del proyecto de ley al Legislativo, que era esperado para el transcurso del miércoles, fue confirmado por el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, quien aclaró que el punto en el que habla de ‘importación‘ se refiere a ‘las semillas de cáñamo‘, según detalla un comunicado que acompaña al texto legal.

En el segundo párrafo, el proyecto especifica que el Estado ejercerá toda la actividad material que resulte necesaria, previa concomitante o posterior, para las actividades mencionadas. En el tercero, aclara que las medidas se ejercerán en el marco de una política de reducción de daños que alerte a la población acerca de las consecuencias y efectos perjudiciales del consumo de marihuana con miras a una minimización de riesgos y daños de la población potencialmente consumidora.