Las autoridades sanitarias de Tucumán confirmaron ayer la muerte de una niña de 11 años a raíz de un cuadro de meningitis, aclararon que ‘se trata de un caso aislado‘ que se agravó porque la paciente ‘estaba con sus defensas bajas‘, y descartaron que se trate de ‘un brote epidémico‘.

El caso afectó a una niña de 11 años, que vivía con sus padres en Banda del Río Salí, ciudad ubicada en el límite Este con la capital provincial, y murió el viernes en el Hospital de Niños luego de sufrir un cuadro de meningitis. La pequeña fue afectada por la bacteria del neumococo, que ‘resultó muy agresiva y se combinó con que la paciente estaba con sus defensas bajas, lo que agravó la situación‘, explicó ayer el director del Hospital de Niños, Oscar Hilal, en declaraciones a medios locales.

‘No podemos hablar de un brote epidémico porque se trata de un caso aislado‘, indicó Hilal. La pequeña ingresó al hospital el martes pasado tras constatarse que tenía meningitis y falleció el viernes, según precisó el director de ese establecimiento quien señaló que ‘como no contagió a ningún familiar ni miembro de su entorno podemos decir que se trata de una meningitis no contagiosa‘.

La meningitis consiste en la inflamación de la capa que cubre el cerebro, llamada meninges, y en algunos casos puede matar. Dolor de cabeza, rigidez de la nuca, fiebre, intolerancia a la luz o sonidos fuertes, trastornos de la consciencia, son algunos de los síntomas. El tratamiento que generalmente indican los médicos es el suministro de antibióticos si se trata de la meningitis bacteriana. La higiene es el mejor modo de librarse de esta enfermedad, es decir, el lavado de manos.