La semana pasada, una niña llegó a la guardia del hospital de Tunuyán, en Mendoza, con dificultad respiratoria severa. Por la gravedad del cuadro y tras constatar que la pequeña había aspirado purpurina, los médicos intubaron y estabilizaron a la paciente para trasladarla de urgencia al Hospital Notti de la Ciudad.
La niña arribó al centro pediátrico de referencia alrededor de las 2 de la madrugada del viernes. Inmediatamente fue recibida por los médicos de guardia y terapistas, para ingresarla a quirófano, donde intervino el equipo de anestesiología y endoscopia respiratoria. El procedimiento consistió en retirar la mayor cantidad de purpurina posible de la vía aérea baja y pulmones.
La práctica finalizó a las 3.15 y la paciente requirió internación en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) con asistencia respiratoria mecánica. Ayer pudo ser extubada pero aún continúa en UTI, estable.
En ese contexto, los médicos advirtieron sobre la peligrosidad de utilizar este producto en casa. La purpurina son pequeñas partículas de metales blancos y plástico. Su volatilidad hace que tras la inhalación rápidamente se depositen en los pulmones provocando la interrupción del intercambio gaseoso. Esto impide el ingreso de oxígeno al cuerpo y produce lo que se conoce como neumonía química.
También se recomienda la utilización bajo estricta vigilancia por parte de los adultos de otros productos como el talco, que también es altamente peligroso por ser un polvo extremadamente fino y volátil y puede ser aspirado accidentalmente con iguales consecuencias que la purpurina.
Fuente: Los Andes

