La Administración de Programas Especiales, encargada de reintegrar fondos a obras sociales sindicales por tratamientos de alta complejidad, dejó de ser un ente descentralizado y pasó a la órbita de la Superintendencia de Servicios de Salud, en la cual fue designada como gerenta general la ultrakirchnerista Beatriz Korenfeld. La decisión fue adoptada por Cristina Fernández con el decreto 366/2012, publicado ayer.
