Las personas trasplantadas ya tienen una ley que extiende a ellos los beneficios para personas discapacitadas lo que garantiza que sus tratamientos sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio (PMO), que tiende un puente para que puedan lograr un empleo o puedan acceder a pensiones por incapacidad para trabajar.

Se trata de ley que crea el Régimen de Protección Integral para las Personas Trasplantadas, que cubre totalmente los medicamentos luego de la cirugía y para tratar patologías vinculadas a la intervención.

‘Es la primera ley en el mundo con estas características y un gran logro que se aprobó gracias a Dios y al esfuerzo de todos‘, dijo Alejandro González, secretario general del Consejo Asesor de Pacientes del INCUCAI, trasplantado renal e impulsor del proyecto.

El objetivo de la norma es asegurar a los trasplantados ‘la integración familiar y social mediante la atención médica integral, seguridad social e inserción laboral‘.

La ley contempla un pase de transporte, como el que tienen las personas con discapacidad, con un acompañante, en vía terrestre, fluvial o aérea. Pero lo más importantes es que obligará a las obras sociales y a las empresas de medicina prepaga a dar cobertura del 100% de los medicamentos y demás prácticas médicas de todas las patologías que los pacientes necesiten y estén relacionadas directa o indirectamente con el trasplante a fin de garantizar una adecuada atención de la salud.

Otro punto de la ley dispone importantes beneficios impositivos para las empresas que den trabajo a las personas trasplantadas, permitiéndoles deducir del pago de ganancias el 70% de los sueldos, a la vez que garantiza a los pacientes en situación de desempleo el acceso a una asignación equivalente a una jubilación mínima.

Los beneficios alcanzan tanto a quienes recibieron un órgano como a las personas que están en lista de espera en el INCUCAI, el único organismo autorizado a extender el certificado de trasplantado.

Por otra parte, la ley garantiza el ‘acceso a la vivienda‘ al destacar que quienes carezcan de recursos serán ayudados para ‘la adquisición de una adecuada unidad habitacional o la adaptación de su vivienda a las exigencias que su condición de trasplantada le demande‘. Y el Ministerio de Educación debe incorporar como materia de estudio la temática relativa a la donación de órganos y los trasplantes.

González explicó que por ser inmunosuprimidos, los trasplantados precisan medicación colateral que no estaba cubierta por las obras sociales. ‘Si bien los inmunosupresores estaban cubiertos por las obras sociales en un porcentaje chico‘, esta no incluía ‘medicamentos colaterales que debemos tomar; ahora se encuentran cubiertos al 100%, lo que representa un logro impresionante‘, destacó.