Al presentar la guía en la cartera educativa, Sileoni dijo que con esta iniciativa ‘se elige acompañar a la víctima, al agresor y al docente que dice que se siente solo‘.

La Guía Federal de Orientaciones para la Resolución de Situaciones Complejas en la Vida Escolar ya puede obtenerse ingresando a la página del Ministerio de Educación. Ofrece un protocolo ante agresiones físicas a alumnos y docentes, jóvenes armados en la escuela, noviazgos violentos y maltrato intrafamiliar.

Los pasos para casos de violencia de un estudiante a un docente son ‘contener al maestro afectado, acompañarlo en la situación, contener al estudiante y poner en palabras el hecho‘.

Ante situaciones de violencia entre adultos, como docentes, no docentes y familias, se protocoliza la actuación según los casos. Por ejemplo, si se presenta un adulto amenazando a algún directivo, docente o no docente de la institución, exigiendo verlo, se propone ‘evitar que la persona exaltada o amenazante se encuentre con el adulto, mediante la intermediación de más de un adulto‘.

También ‘mantener la calma, explicar pacientemente que de ese modo es difícil dialogar y que se pretende dar una respuesta‘, ‘tratar de mantener la escena lejos de la presencia de los estudiantes‘, ‘proponer una entrevista en otro momento con algún directivo o autoridad escolar‘.

Si pese a todo se consuma un hecho violento, se indica ‘contener al docente destinatario de la agresión‘, además de ‘registrar lo acontecido en un acta, y permitir actual libremente al docente que podrá iniciar medidas legales‘.

Otro apartado se refiere a la sospecha de que un alumno tiene un arma de fuego en la escuela y propone ‘convocar al estudiante a la dirección u otro espacio que no le permita el contacto con otros alumnos‘, ‘estar acompañado por más de un adulto y es importante que estos sean elegidos por su capacidad de ‘sostener‘. ‘El estudiante tiene que percibir de parte de los adultos una actitud de cuidado hacia él y sus compañeros y compañeras y no un enjuiciamiento sobre su persona‘, establece la guía.

Si un estudiante muestra el arma de fuego a un docente hay cuatro reglas básicas: tratar todas las armas como si estuvieran cargadas; solicitar que apunte el arma hacia un mueble o el piso, para sacar de la trayectoria de un posible disparo a alumnos o profesores; pedirle que saque el dedo del gatillo y deje el arma sobre una superficie horizontal, de la cual no pueda caer. En ese momento se puede evacuar el aula o retirar al o la estudiante y llamar a la familia o referente adulto, y se debe convocar a la fuerza pública para que retire el arma.

Los directivos de las instituciones escolares podrán valerse de un ‘mapa interactivo de escuelas‘ para que ubiquen su establecimiento y visualicen los organismos y organizaciones intermedias de vecinos para relacionarse, entre otros de seguridad, salud, justicia y clubes.

La guía plantea ‘que una voz autorizada de la escuela redacte un comunicado unificado y lo entregue o lo lea a los medios‘. Incluye también procedimientos para intervenir en las redes sociales por medio de denuncias o bloqueos.

Fuentes: Agencias