La Luna cambió de anaranjada a un color rojo sangre ayer en la madrugada en un eclipse lunar total que pudo verse en todo el continente americano, según los expertos de la agencia aeroespacial estadounidense (NASA).
El fenómeno, el primero de una tétrada de lunas rojas que se repetirá prácticamente cada seis meses de aquí a octubre del próximo año, se produjo durante unas tres horas a partir de las 4.06 (hora argentina) y duró algo más de 75 minutos, informaron los expertos.
El fenómeno fue observado por numerosos argentinos, sin necesidad de telescopios, que permanecieron despiertos y contó con una amplia cobertura de los medios de comunicación.
Los eclipses totales de la Luna se producen cuando hay un alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, al proyectar la Tierra su sombra sobre el satélite cuando está en fase de Luna llena. Sin embargo, la Luna no desaparece totalmente de la vista, sino que se tiñe de rojo, porque la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar y deja pasar sólo el rojo, que se proyecta sobre la Luna.
El eclipse total empezó a las 4.06 horas y el apogeo, el momento más espectacular del eclipse, se produjo a las 4,47, para concluir a las 5.24. La finalización total del fenómeno, cuando la Luna salió totalmente del cono de sombra de la Tierra, fue a las 7.37.
En América del Norte y del Sur, así como en el Caribe, el espectáculo del paso de una luna anaranjada brillante a un rojo intenso y luego a un marrón oscuro, pudo verse desde comienzo a fin, pero en Australia y el Pacífico Occidental sólo se pudo apreciar la segunda parte del eclipse.

