Más de un millón de personas participaron en Argentina de la tradicional peregrinación a la Basílica de la Virgen de Luján, donde el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, pidió ayer "una Patria para todos" sin "odio ni desprecio".

A lo largo de 70 Km, los fieles se movilizaron para venerar a la patrona de Argentina en una multitudinaria misa en la que aprovecharon para agradecer, pedir o cumplir con su promesa de completar la peregrinación.

"Que todos tengan cabida. Que no haya sobrantes, excluidos ni explotados. Que nadie sea despreciado. Que no crezca el odio entre nosotros. Que el rencor, ese yuyo amargo que mata, no eche raíces en nuestro corazón", pidió el cardenal primado Bergoglio en la misa.

Portavoces de la Policía y de la Iglesia estimaron que más de un millón de personas participó de la trigésima sexta edición de la movilización, que comenzó este sábado en el barrio porteño de

Liniers.

Bajo el lema "Madre, queremos una Patria para todos", la peregrinación contó con una variopinta participación, en la que un grupo de feligreses transportó una bandera argentina de unos 50

metros.