El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, exhortó ayer a los cristianos a "poner la cara" para luchar contra "la cultura de la muerte", en referencia al aborto, y llamó a defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Aseguró que "cultura de la vida" es decir que "la vida vale la pena desde el momento de la concepción", pero también acompañar el crecimiento de ese niño o niña para que "crezca sano, para que tenga buena educación y no le falte comida, que tenga principios de valores morales". "Esto es vida, todo lo contrario a la cultura de la muerte. Si alguien vé que alguna de estas cosas falta, díganle que no", instó el purpurado porteño al presidir la misa en el santuario de San Ramón Nonato, considerado por los católicos el patrono de los niños por nacer y las embarazadas. Las advertencias del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina se produjeron cuando el ministerio de Salud alertó que el 24,2% de las muertes maternas ocurridas en 2007 tuvieron como causante común un aborto mal practicado.
Un llamado por la vida

