Posaron para los fotógrafos de sus fuerzas políticas mientras compartían un café y luego difundieron la imagen por las redes sociales, al tratarse de la primera foto de los tres juntos. La idea fue dar una clara señal de unidad de cara a las PASO y pactar una tregua para superar las tensiones. Pero la producción de esta imagen con los tres precandidatos de Cambiemos para las PASO, llevó por detrás una semana de arduas negociaciones y sobre todo de mucho misterio, con la intención de sorprender con una única versión oficial del fugaz encuentro que tuvieron ayer Elisa Carrió, Mauricio Macri y Ernesto Sanz. Tras solamente tres tazas de café, la sonrisa de los candidatos es lo que mejor se observa en la única fotografía distribuida hasta el momento por el PRO, la UCR y la CC, imagen realizada sin la molesta presencia de otros reporteros gráficos, quienes podían haber efectuado tomas inconvenientes para el marketing electoral. La foto, que se tomó cerca de las 9.30 en un patio interior del bar y restaurante Como en Casa, en pleno Barrio Norte, tiene por detrás una historia de negociaciones casi secretas para combinar el día del encuentro y sobre la forma de exponer a los candidatos.

El día nunca estuvo en discusión, ya que una fotografía producida en día sábado asegura la publicación en los diarios del domingo, el día de mayor circulación pero también se pensó que sería una buena ilustración de portada para las encuestas que seguramente serán presentadas por los medios de mayor circulación. Sobre la hora, se tuvo en cuenta que hacia el mediodía iba a tener lugar la inauguración de la Rural, adonde iría Macri, mientras que a todos les quedaba la tarde libre para actividades de campaña y además, que un desayuno iba a permitir una circulación intensiva de la imagen todo el día por Internet.

En cuanto al lugar, en primera instancia se había pensado en el Museo Nacional de Arte Decorativo pero cuando el escenario se filtró a la prensa y se resolvió cambiarlo por el bar Módena, frente a la Facultad de Derecho. Finalmente, la decisión fue quedarse por la zona y recalar en el restaurante de la calle Riobamba. Si bien los candidatos han hecho sus campañas por separado, en general el clima de la campaña de Cambiemos para las PASO fue de no agresión para no mostrar grandes fisuras entre los socios. En esa línea, sobre todo después de los tropezones de Macri tras la elección porteña y su cambio de discurso, el mendocino Sanz se distinguió en mostrar sus propias propuestas y sobre todo una larga lista de diferencias con el jefe de Gobierno, aunque durante los últimos días Carrió pidió el voto para cualquiera de los tres.

En tanto, los asesores de los precandidatos están ahora negociando no un búnker común para el día de las elecciones, sino que si los números definen al ganador, en principio los dos que quedan relegados irían a felicitar al ganador y se integrarían de inmediato a la campaña para octubre.