La jueza federal de Rosario Silvia Aramberri dispuso que las células madre extraídas del cordón umbilical de dos hermanos no sean incorporadas al registro nacional de donantes, como estableció el INCUCAI, al hacer lugar a un recurso presentado por los padres de los chicos, que hicieron congelar las muestras en un banco especializado.
La medida cautelar de la jueza Aramberri suspende la reciente disposición del INCUCAI 069/09, mediante la cual se reguló la actividad de los bancos de células progenitoras hematopoyéticas (CPH) provenientes de la sangre de cordón umbilical (SCU) de todo el país. A partir de esta nueva norma, todas las unidades que se colecten para usos eventuales, para los que no haya indicación médica establecida, tendrán que ser inscriptas en el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas.
De acuerdo con esa resolución, cuando un paciente de Argentina o del exterior "necesite de un trasplante de CPH, cuya compatibilidad coincida con la unidad preservada, ésta debe destinarse al alotrasplante del mismo".
Como la reglamentación del INCUCAI establece la necesidad de brindar asistencia a los pacientes argentinos con indicación de trasplante sin donante familiar compatible, numerosos padres que accedieron por cuenta propia y con sus recursos a depositar la muestra de sangre de sus hijos, ven en la normativa, un avasallamiento sobre su vida y su patrimonio.
Consultado por DyN, el abogado Nicolás Mayoraz, patrocinante de los padres que presentaron el recurso, explicó que concurrieron a la Justicia "porque consideramos que la resolución del INCUCAI viola el derecho a la salud de estas criaturas, que además son genéticamente los propietarios del cordón ante una eventual enfermedad".
El abogado explicó que en este tipo de casos, "cuando los padres toman la determinación de preservar el cordón umbilical de un bebé, lo hacen con la hipótesis de que la células responderán ante posibles enfermedades que pudieran afectar a sus hijos o a sus familiares, por eso se paga por la extracción y el mantenimiento anual en la cámara de frío". "Esto los debemos interpretar jurídicamente como un contrato de depósito", opinó.
