El vicepresidente Amado Boudou concurrió ayer a los tribunales federales y dejó impresas sus huellas dactilares en la causa en la que está procesado por supuesta adulteración de documentación en el registro de un automóvil de su propiedad. Trascendió que Boudou tuvo que dejar sus huellas de la manera tradicional, o sea entintándose los dedos.
