Trabajadores despedidos de la Municipalidad de La Plata fueron reprimidos ayer por la Policía bonaerense con gases lacrimógenos y balas de goma durante una protesta realizada frente a la sede comunal, luego de que el intendente Julio Garro rescindiera sus contratos. Se trata de la baja de 4.600 contratos que vencieron el 31 de diciembre pasado.

Los manifestantes denunciaron que entre los doce heridos se encontraba una mujer que tuvo que ser internada en un hospital por haber recibido ‘15 tiros de bala de goma‘ y afirmaron que hubo ‘detenidos‘.

En ese contexto, el intendente de La Plata acusó a un grupo de personas de protagonizar con ‘claras intenciones políticas‘ disturbios frente al Palacio Municipal, donde atacaron a policías ‘con palos y piedras‘.

‘Pelear contra estas estructuras políticas no es gratis. Estos ataques son la respuesta que nos envían‘, escribió el jefe comunal del frente Cambiemos en su cuenta de Twitter.

Según el intendente, desde el pasado 31 de diciembre, ‘la Dirección de Personal estuvo abierta para revisar casos (de los despedidos), pero no fueron. Vinieron con palos y piedras a atacar a los policías‘.

El intendente macrista defendió las cesantías del personal al remarcar que ‘tomamos una decisión política: decidimos no renovar los contratos de puestos políticos y empleados de papel. La ley nos ampara‘. Luego subió fotos donde se ve a algunas personas tirando piedras contra la sede municipal, por lo cual recalcó: ‘En menos de 20 minutos se organizaron y apedrearon a los efectivos policiales que estaban custodiando los ingresos al Palacio‘. ‘Lamento lo sucedido hoy. Un grupo de 200 individuos se presentó frente a la municipalidad con claras intencionalidades políticas‘, indicó.

La movilización se había iniciado pasadas las 10, cuando más de un centenar de ex empleados municipales, quienes habían sido contratados por la administración del ex intendente Pablo Bruera, cortaron el tránsito en la calle 12, entre 51 y 53. La protesta se realizaba en forma pacífica cuando, avanzando desde la calle 14, arribaron al lugar unas cincuenta personas y comenzaron a arrojar piedras contra las ventanas del edificio comunal.

Un grupo de policías, que estaba en la puerta del inmueble, comenzó a lanzar gases lacrimógenos y a disparar balas de goma contra los manifestantes, algunos de cuales fueron alcanzados por los proyectiles. Otros agentes de la fuerza de seguridad que estaban en los jardines también avanzaron contra la protesta. La situación se descomprimió luego de que el intendente Garro anunció que recibirá a una delegación de los despedidos para buscar alguna solución al conflicto.

‘Hay una compañera con 15 tiros de bala de goma que está en el hospital; en total hubo 12 lastimados y detenidos‘, aseguró Alejandra, una manifestante, y añadió: ‘Somos trabajadores, no somos ’ñoquis’‘.

La mujer, en diálogo con radio América, recordó por último que Garro dio de baja a 4.600 contratos.

Por su parte, el secretario general de la municipalidad de La Plata, Javier Mor Roig, reconoció que ‘no era ideal la represión, nada justifica la violencia, pero la situación lo ameritó‘, al referirse a los violentos episodios registrados frente a la sede comunal. Sobre la decisión de rever los contratos que vencieron en diciembre de unos 4.600 trabajadores sin estabilidad, Mor Roig apuntó: ‘No estamos dispuestos a aguantar gente que tiene un lugar y no trabaja porque tenemos la obligación de cuidar el dinero de los platenses y no se lo vamos a regalar a estructuras políticas‘.