En medio de un fuerte operativo oficial, los vecinos de Ramos Mejía marchan para reclamar seguridad. La movilización va desde el kiosco donde una pareja de ladrones asesinó Roberto Sabo hasta a comisaría segunda. Los manifestantes intentan llegar a las sede policial, pero un vallado y un cordón de oficiales se lo impide. Hay tensión, aplausos, gritos y empujones.

La convocatoria se hizo mediante redes sociales y es multitudinaria. Los vecinos se manifiestan de forma pacífica y se escuchan cantos contra las autoridades municipales, provinciales y nacionales.

“Un hijo de puta me sacó a mi papá”: los hijos de Roberto Sabo recordaron al kiosquero asesinado

“Un hijo de puta me sacó a mi papá. Me quiero ir del país”, dijo uno de los hijos del kiosquero asesinado en Ramos Mejía. Además, recordó cómo era Roberto Sabo: “Todos los días venía a laburar, de domingo a domingo, hace más de 25 años”.

“El kiosco fue su vida, él laburaba, era buena gente”, agregó.

“Lo mataron por laburar”: dijo Nicolás, otro de los hijos de Roberto. El joven contó que su abuela le aconsejó que cierre el kiosco o que lo venda. Nicolás contó que todos los días temen por la inseguridad que se vive en el barrio y afirmó que tiene miedo “de ir a trabajar”.

El hijo de Sabo contó que el deseo de su padre era que sus cenizas descansen en el Monumental.

El papá del kiosquero: “Quiero que me devuelvan a mi hijo”

Pedro, el papá de Roberto, participa de la movilización en Ramos Mejía. Entre lágrimas, afirmó: “Hay zona liberada en todos lados. Quiero Justicia, quiero que me devuelvan a mi hijo”. También contó que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, se comunicó con él.

Mientras tanto, decenas de personas aplauden, gritan insultos contra la policía y cantan: “Espinoza botón”. Los vecinos apuntan al intendente del Municipio de La Matanza, Fernando Espinoza y a Berni. Más temprano, el ministro bonaerense consideró que el crimen del kiosquero “no es una cuestión policial” y destacó que se logró detener a los acusados por el asesinato.

La policía, mientras tanto, custodia la comisaría y armó un vallado para impedir que los vecinos lleguen hasta el lugar. Hay bronca, tensión y empujones.

“Si me dan perpetua, me muero”: las palabras del acusado del crimen

Leandro Daniel Suárez, el principal acusado de asesinar al kiosquero Roberto Sabo en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, se largó a llorar y rogó que no le pidan pena perpetua por el crimen al presentarse este lunes ante la fiscalía.

“Por favor, no me pidan la prisión perpetua. Me quiero morir”, dijo Suárez en su indagatoria ante el fiscal Federico Medone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza, según contó a la agencia oficial Télam una fuente de la investigación.