Buenos Aires, 24 de abril. – Vecinos que quisieron ocupar hoy
departamentos de un complejo del Instituto de la Vivienda de la
Ciudad (IVC), en el barrio porteño de Villa Soldati, se enfrentaron
con piedras y otros elementos contundentes a efectivos policiales
que lograron desalojados del lugar.
A raíz del enfrentamiento, en la esquina de Mariano Acosta y
Riestra, al menos cuatro personas fueron detenidas y una decena
resultó con heridas de distintas consideración, entre ellos tres
efectivos policiales.
El jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta,
aseguró esta noche que la viviendas que se intentaron usurpar "no tenían destinatario asignado", por lo que, advirtió, "nadie puede decir que se las sacaron".
"Acá hay algo más. Nada justifica el caos y la violencia, por
más necesidad de vivienda que tenga una gente", declaró el
funcionario.
Rodríguez Larreta dijo no tener datos ciertos de qué
agrupación pudo estar detrás de los incidentes, y puso en duda que las personas que arrojaron piedras durante los enfrentamientos con la policía tengan voluntad de dialogar con personal del IVC.
En tanto, los habitantes del barrio Fátima dijeron a la prensa
que la usurpación ocurrió tras enterarse de que los departamentos
iban a ser entregados a vecinos de otras zonas de la ciudad.
"Los chicos lucharon por esas viviendas, que son nuestras y de
ellos. No queremos que se las den a otros de (Villa) Lugano o de
otros barrios", argumentó una mujer en declaraciones televisivas.
Los problemas comenzaron esta mañana cuando un grupo de
personas ingresó por la fuerza a un complejo de departamentos
desocupados, ubicados la esquina de Mariano Acosta y Riestra, que debían ser adjudicados por el IVC.
Fuentes del gobierno porteño dijeron a DyN que los efectivos
policiales se hicieron presente en el lugar por "una orden
judicial", después de que vecinos denunciaran una "situación confuso" en ese complejo habitacional.
Los mismos voceros confirmaron además que durante la
usurpación se rompieron unas 30 puertas y también se destrozaron sanitarios y otros elementos instalados en las viviendas, a punto de ser adjudicadas.
Una vez que la policía logró desalojar a los ocupantes, los
incidentes se generalizaron a otras calles del barrio. Hubo corridas
y represión policial mediante carro hidrantes, gases lacrimógenos
y disparos de balas de goma.
En tanto, los vecinos arrojaban elementos contundentes
-piedras, hierros y botellas-, destrozaron dos patrulleros y quemaban cubiertas en las esquinas para evitar el avance de la Guardia de Infantería y los móviles policiales.
Poco antes de las 20, el comisario inspector Sebastián Seggio
convocó a través de los medios a "una mediación" entre vecinos y
autoridades del IVC en la intersección de Lacarra con Riestra.
Fue recién entonces cuando el jefe policial dijo que la
situación "estaba controlada".
