Un escandaloso traspié en el Senado y la amenaza de fuga de votos aliados que ponían en duda el resultado final a favor de kirchnerismo. Este escenario inesperado obligo ayer a la presidenta Cristina Fernández a ordenar el congelamiento del tratamiento del pliego de ascenso del jefe del Ejército, el general César Milani, hasta después de las elecciones. Un giro del oficialismo que pone en suspenso el nombramiento definitivo del militar, impugnado desde diversos sectores por la presunta violación de los derechos humanos durante la última dictadura militar.
El agua llegó al río en medio de la reunión de la Comisión de Acuerdos del Senado que se había reunido en la mañana de ayer con la misión de firmar el dictamen de mayoría que aprobaba el ascenso de Milani a teniente general. Fue allí que se conoció el veto del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que dirige el periodista Horacio Verbitsky, un hombre cercano al Gobierno, quien aconsejó ’rechazar el pliego’ de militar.
El CELS presentó nuevos documentos que probarían la participación del jefe del Ejército en la represión ilegal.
Fue un golpe duro para el gobierno en el Senado que, en medio del escándalo, había decidió pasar hasta un cuarto intermedio hasta hoy a las 9 para estudiar dicho texto. Se esperaba que el kirchnerismo finalmente lograra aprobar el pliego pero el voto cantado de aliados tradicionales en contra del plan obligó a cambiar el rumbo.
Tres aliados habituales del kirchnerismo informaron que no respaldarán la designación de Milani: los senadores del sabbattelista Nuevo Encuentro de Tierra del Fuego, Osvaldo López y María Rosa Díaz y el neuquino Horacio Lores. Asimismo, se supo que la legisladora correntina Josefina Meabe, potencialmente aliada al oficialismo, pidió licencia por 30 días ante un ’cuadro de estrés’.
El texto del CELS, organismo de derechos humanos ligado a la Casa Rosada, concluye que, tras analizar dos causas en las que se acusa al actual titular de la fuerza terrestre, ’el ascenso del oficial César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani debe ser rechazado’.
La entidad fundamentó su pedido de rechazo del ascenso de Milani en la existencia de pruebas que vinculan al militar con dos causas de violación de los derechos humanos: la desaparición en Tucumán del conscripto riojano, Alberto Agapito Ledo, y la nueva denuncia del expreso político Alfredo Ramón Olivera.
Estas causas están registradas en la versión riojana del libro ’Nunca Más’. Los expresos de la represión en La Rioja llaman a Milani ’El Astíz riojano’.
El presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto tomó distancia de la opinión del Centro de estudios y reivindicó ’la decisión de la cámara alta en la evaluación propia de los temas’. El rionegrino criticó el texto del CELS y dijo que ’el último documento no incorpora nada nuevo que pudiera vincular a los oficiales con violaciones a los derechos humanos o con contra el orden democrático’. Parecía que pese al rechazo la Comisión que preside un senador K, iba a aprobar el pliego de Milani hoy. Ahora hay que barajar y dar de nuevo.

