Alrededor de 1.500 chicos argentinos formaron ayer en el predio de la megamuestra Tecnópolis, que funciona en la localidad bonaerense de Villa Martelli, la gota de sangre humana más grande del mundo, con la finalidad de generar conciencia acerca de la importancia de la donación voluntaria y habitual.

Ahora los ministerios de Salud y Educación de la Nación, organizadores de esta iniciativa, tramitarán ante el Libro Guinness la acreditación de ese récord, que por el momento ostenta Noruega que reunió a 1.400 personas con el mismo objetivo.

La experiencia se realizó ayer por ser el Día Nacional del Donante de Sangre. Desde las 10, delegaciones de alumnos de escuelas de La Rioja, Formosa, Corrientes, Catamarca y Buenos Aires fueron ingresando al playón de Tecnópolis para formar la gota gigante. La idea era que los chicos de las escuelas recibieran remeras rojas y gorras, y luego se posicionarán de manera tal de armar una gota de sangre gigante.