Una expedición científica partió el viernes desde Mendoza para medir la altura del Aconcagua para verificar los últimos registros informales que daban cuenta que el gigante de América habría aumentado su altura desde los 6.959 metros que lo situó oficialmente como el ‘techo’ de América en 1956.
‘Hay registros de mediciones GPS (Sistema de Posicionamiento Global) de quienes hicieron cumbre en el Aconcagua que dan cuenta de que es más alto y vamos a ver cuál es la verdadera altura‘, explicó a Efe Sergio Cimbaro, uno de los miembros de la expedición.
Se harán ‘mediciones más precisas y rigurosas que permitirán ser reducidas al nivel medio del mar, ya que el GPS tiene una referencia propia que no coincide con la referencia tradicional para las mediciones de altura‘, comentó el experto del Instituto Geográfico Nacional argentino.
La posibilidad de que este hito fronterizo entre Argentina y Chile haya crecido en altura radica a que el cordón montañoso es producto de la colisión de placas tectónicas, por lo que su formación sufre cambios paulatinos, sobre todo con los sismos de las últimas décadas y en especial por el del 27 de febrero de 2010 que sacudió al centro del territorio chileno con 8,8 grados de intensidad en la escala de Richter.
Además de hacer mediciones de altura y gravimétricas en la cima, la expedición instalará una estación de GPS que operará en forma permanente para realizar controles de los movimientos de la corteza terrestre ‘durante los 365 días del año‘. Hay un ‘camino normal‘ hacia la cumbre que se puede recorrer caminando, sin hacer las escaladas por las que optan los deportistas, indicó Cimbaro.
Aunque esta senda conlleva un menor riesgo relativo, el grupo deberá afrontar un gran esfuerzo físico a lo que se suma la amenaza de tormentas con vientos que llegan a los 200 km por hora, entre otros factores.
Los receptores GPS toman las mediciones de altura respecto de una superficie matemática que no coincide con el nivel medio del mar (superficie física internacional para el establecimiento de alturas). A estas mediciones GPS hay que aplicarles reducciones producto de mediciones gravimétricas, entre otras, para vincularlas a nivel medio del mar: esta es la tarea que vamos a realizar en el Cerro‘, señaló el experto argentino.
Los primeros intentos de llegar a la cima del Aconcagua se le atribuyen al alemán Paul Güssfeldt, que encabezó una expedición que a fines de 1896 trazó un camino hasta los 6.560 metros de altura.

