Los presidentes Cristina Fernández y José Mujica acordaron ayer discutir en el Mercosur las diferencias comerciales entre ambos países e impulsar medidas de ‘discriminación positiva‘ a las exportaciones uruguayas para paliar las consecuencias por las restricciones de Buenos Aires a las importaciones.
El contenido de la reunión de 45 minutos fue dado a conocer por el subsecretario de Economía del Uruguay, Luis Porto, luego del encuentro que ambos mandatarios mantuvieron sorpresivamente ayer por la tarde en la Residencia de Olivos, aunque los dos gobiernos aclararon que se había ‘pautado con anterioridad‘ la reunión.
Las medidas se darán ‘en el marco del Mercosur, en el marco de tratamiento de asimetrías para países pequeños, como un elemento de discriminación positiva, una preferencia para la economía uruguaya en las medidas que toma Argentina‘, explicó el funcionario del gobierno uruguayo de Mujica.
Porto acompañó a Mujica en el viaje a Buenos Aires para reunirse con Cristina Fernández, aunque el gobierno argentino sólo confirmó el encuentro casi dos horas más tarde de su realización. Mientras el gobierno argentino se limitó a señalar que se habló de ‘temas bilaterales y a agenda abierta‘, el uruguayo difundió un comunicado oficial para señalar que las restricciones de la Argentina a sus importaciones ‘también afectan a Uruguay y es necesario buscar alguna solución o mecanismo que permita que los efectos no sean tan importantes en nuestro país o por lo menos le brinden una cierta previsibilidad a los empresarios y a los trabajadores uruguayos respecto a sus fuentes de trabajo y a sus capacidades productivas‘.
Montevideo aclaró allí que ‘fue un diálogo y no una reunión para un acuerdo, con la finalidad de discutir posibles mecanismos de solución y comenzar a trabajar en ellos‘ y adelantó que ‘en los próximos días se afinarán mecanismos que permitan que las economías pequeñas como Uruguay en el marco del Mercosur tengan un tratamiento preferencial en las medidas que está tomando Argentina‘.
Oficialmente, Uruguay señaló que en la reunión se analizó también la posibilidad de intercambiar en la moneda local de cada país como mecanismo de apoyo a este proceso, con la finalidad de que no sea necesario el dólar para las exportaciones e importaciones entre ambas naciones.
Como consecuencia de los frenos argentinos a las importaciones, los barcos con destino a Buenos Aires dejan en el puerto de Montevideo toda la mercadería que rechaza la Argentina. “Si un barco viene con 900 containers deja 850 en Montevideo y 50 acá”, afirman fuentes del sector.
Fuente: DyN

