Un sacerdote sobrino del papa Francisco que trabaja pastoralmente en la localidad platense de Villa Elisa denunció que fue amenazado de muerte en varias oportunidades, por lo que autoridades provinciales le asignaron una custodia policial, informaron ayer fuentes eclesiásticas.

Un vocero del arzobispado de La Plata (Buenos Aires) confirmó a la agencia de noticias DyN que el sacerdote Walter Sívori, párroco de Nuestra Señora de los Milagros, recibió en los últimos días llamadas telefónicas con amenazas de muerte tanto para él como para su tío el pontífice.

“No fue una, sino varias amenazas, y le dijeron que lo iban a decapitar. Le advirtieron que lo tenían en la mira a él y también al Papa”, precisaron. Asimismo, dijeron que el sacerdote pensó en un primer momento que se trataba “de una broma de mal gusto”, pero al repetirse los llamados e involucrar a su tío el Papa decidió radicar la denuncia.

Las fuentes puntualizaron que el sobrino de Francisco formalizó la denuncia en la comisaría de Villa Elisa y se abrió un expediente judicial. El ministerio de Seguridad bonaerense dispuso una custodia policial para el padre Sívori, sobrino de Jorge Bergoglio por parte materna.

Fuentes policiales informaron que en el marco de la investigación se analizarán las llamadas telefónicas y las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona a fin de establecer si hubo movimientos sospechosos en los alrededores del templo de Villa Elisa. En tanto, colaboradores de la parroquia informaron que el sacerdote platense mantuvo una comunicación telefónica con el Papa. En ese sentido, las fuentes dijeron que el pontífice minimizó las amenazas.

Fuente: DyN