El sobrino del Papa, Emanuel Bergoglio, fue operado ayer por una hemorragia tras el accidente del martes pasado en el que murieron su esposa y sus dos hijos, y permanece en coma farmacológico, mientras la fiscal impuso una imputación contra el conductor del camión que, según dijo, es ‘primigenia‘ y no implica ‘medidas coercitivas‘.

El papa Francisco agradeció ayer en la audiencia pública en el Vaticano las oraciones y las condolencias que recibió por el accidente, y la presidenta Cristina Fernández lo llamó por teléfono para expresarle su pésame por el ‘grave luto‘ que afecta a sus familiares. Fuentes del Hospital Pasteur, de la localidad cordobesa de Villa María, donde Bergoglio está internado desde el martes a la madrugada, informaron ayer que tras una segunda operación el estado del paciente sigue siendo grave, por lo que permanece ‘en coma farmacológico y asistido por un respirador mecánico‘. El jefe de Terapia Intensiva de ese centro asistencial, Luciano Caponseli, indicó que a Bergoglio ya le extirpó el bazo y estimó en nueve el grado de gravedad del paciente en una escala de uno a diez.