Dos revés judiciales, uno en Argentina y otro en Uruguay, para Alejandro Vandenbroele, presunto testaferro del vicepresidente, puso contra las cuerdas a Amado Boudou en la sonada causa Ciccone.

El viernes la Cámara Federal de Casación Penal de Argentina rechazó las nulidades planteadas por la defensa de Vandenbroele y de ese modo convalidó la investigación del denominado Caso Ciccone. Y ayer, la Justicia uruguaya ordenó al Banco Central del país vecino congelar las cuentas bancarias de la empresa Dusbel, una sociedad anónima propiedad de Vandenbroele.

Esta última medida fue solicitada por el fiscal Juan Gómez y dispuesta por el juez Néstor Valetti, quien además de ordenar el congelamiento de las cuentas de Dusbel, envió un exhorto a la Argentina para notificar a Vandenbroele y que sea citado a declarar en Uruguay en calidad de indagado.

Según consignó el diario uruguayo El Observador, Dusbel inyectó dinero en The Old Fund, una sociedad que controla a la Compañía de Valores Sudamericana (ex Ciccone), una empresa emisora de billetes que fue estatizada el año pasado.

El Banco Central de Uruguay había denunciado en 2012 ante la Justicia “movimientos sospechosos” de lavado de dinero en las cuentas bancarias de Dusbel.

Pero las malas noticias para Boudou cobraron fuerza el viernes. Ese día Casación Penal resolvió rechazar el pedido de nulidad de Vandenbroele para que no se tome en cuenta el testimonio de su exesposa, Laura Muñóz, la testigo que dijo que su esposo era el testaferro del vicepresidente, hoy a cargo del Ejecutivo nacional.

Ayer, el abogado defensor de Vandenbroele, Germán Soria, deslizó que no apelaría el fallo de la Cámara y negó que haya hecho un ‘planteo dilatorio‘ para favorecer a su cliente.

‘Tengo la sensación de que no lo haremos, pero es prematuro responder ahora‘, afirmó Soria, al ser consultado sobre si apelará el fallo de la Cámara. En este sentido, sostuvo que ‘Vandenbroele pretende que la causa avance‘ y subrayó que le ‘molestó una palabra de los votos de la Cámara Federal de Casación Penal en cuanto a que esto parecía ser un planteo dilatorio de esta defensa‘.

Según el letrado ‘por el contrario, se incorporó todo lo que había a mano para poder avanzar en la investigación‘.

El abogado insistió en el hecho de que si su cliente ‘tuviera algo que ocultar, no hubiese figurado ni puesto su nombre‘, remarcó que su defendido ‘actúa de buena fe‘, y que descree del contenido de los dichos de Muñoz porque ‘tiene intereses‘.

Vandenbroele es quien se hizo cargo de la quebrada compañía Ciccone y consiguió un ventajoso plan de pagos en la AFIP para levantar la firma, en un caso en el que Boudou aparece sospechado de presunto tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.