El candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, avanzó ayer en su cambio de estrategia en la campaña con vistas al balotaje, al dejar abierta la puerta para bajar los nombres con los que ya había ocupado casi todos los casilleros de un eventual Gabinete nacional en caso de llegar a la Presidencia.

Scioli, aseguró por la mañana que la conformación de su Gabinete ‘es un tema abierto‘, pese a que antes de la primera vuelta había revelado la mayoría de los nombres de su elenco de colaboradores.

‘Todos forman parte de mi equipo, son integrantes de un grupo de profesionales que está trabajando en lo que se viene a partir de lo que hemos hecho‘, expresó el postulante del FPV en declaraciones a Radio Mitre.

Primerear en nombrar a su equipo no llevó aguas para el molino de Scioli.

Después del traspié electoral del domingo que lo dejó sin triunfo en primera vuelta, Scioli estuvo en el ojo de la tormenta por las reprimendas públicas por parte del núcleo duro del kirchnerismo que, entre otras cosas, le reprocharon la confirmación de su gabinete que reserva los lugares clave para sus actuales ministros en la provincia de Buenos Aires.

El goberndor bonaerense ha dado espacio en su equipo a dos gobernadores K, Maurice Closs y Guido Urribarri.

También varios funcionarios de CFK fueron nominados por Scioli, como Diego Bossio. El actual director de la Anses ocupa el casillero del Ministerio de Planificación; Sergio Berni, actual secretario de Seguridad, fue invitado a ser ministro del área. También se anunciaron en las últimas horas las designaciones de Daniel Filmus, encargado del tema Malvinas, al frente del Ministerio de Ciencia y Tecnología. En tanto, el actual titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, fue elegido para Producción e Industria. Otras dos confirmaciones generaron inquietud ya que Scioli aseguró que si llegaba a la Casa Rosada estaban garantizadas la continuidad de Ricardo Echegaray al Frente de la Administración General de Ingreso Públicos, (AFIP) y la de Alejandro Vanoli, al frente del Banco Central.

Pero la nómina dejó afuera a los popes de La Cámpora y eso disgustó a los kirhcneristas de paladar negro como los intelectuales de Carta Abierta que nunca terminaron de darle la bendición a la candidatura de Scioli.

Ahora, atento a las nuevas urgencias, el candidato oficialista no da por cerrada ninguna de estas convocatorias anticipadas.

En tren de enderezar el rumbo de cara al balotaje del 22 de noviembre, Scioli también salió a cerrar filas con su compañero del fórmula, Carlos Zannini y atribuyó a una ‘campaña para distraer la atención‘ las versiones sobre un supuesto intento del candidato a vicepresidente de dar un paso al costado.

‘Desde que terminó la elección, la Alianza echó a rodar todo tipo de versiones porque no quiere enfrentar el debate de fondo‘, disparó Scioli. En línea con las críticas a su rival en el balotaje, Scioli volvió a vincular a Mauricio Macri con la imagen de la Alianza que puso fin -al cierre de los noventa- a las ambiciones re-reeleccionistas de Carlos Menem. Incluso, consideró que el nuevo fallo del juez Thomas Griesa, quien ordenó al país a pagarle a más bonistas, se debe a la ‘expectativa que le genera‘ la posible elección de Macri como presidente.