Dos hombres murieron y más de cien personas resultaron heridas en Córdoba durante los saqueos e incidentes violentos que se extendieron durante la madrugada al amparo de una huelga policial, que fue levantada tras un acuerdo salarial. Mientras, los gobiernos provincial y nacional renovaron su enfrentamiento político con disputas por la seguridad en el distrito.

Los disturbios más graves se produjeron en la capital cordobesa cuando en medio de la oscuridad jóvenes organizados en grupos o motocicletas arrasaron con mercados, locales de ropa, de electrodomésticos, de venta de colchones y hasta una joyería. Arrasaron con alimentos, mercaderías y hasta motocicletas. La ciudad era tierra de nadie, y ante el avance de los saqueadores, muchos comerciantes se atrincheraron y repelieron los ataques a los tiros, mientras los vecinos armaron barricadas con contenedores de basura en esquinas céntricas donde exhibieron armas de fuego y palos. Otros permanecían bajo siete llaves en sus casas.

Como consecuencia de lo sucedido, el Poder Ejecutivo provincial dispuso ayer un asueto administrativo sin actividad en oficinas públicas, escuelas, universidades, en los tribunales judiciales, en bancos ni en locales comerciales.

En este marco, hubo también asaltos a algunas viviendas. Las víctimas mortales fueron un joven de 20 años que durante la noche recibió un disparo en el tórax en el barrio Ciudad Evita y murió en el hospital San Roque, y un hombre de 85 que falleció en el hospital de Urgencias tras sufrir una descompensación al ser asaltado en su vivienda.

El autoacuartelamiento policial, que duró cerca de 40 horas, finalizó ayer al mediodía cuando los agentes y el Gobierno firmaron un acuerdo que elevará los sueldos de 6.000 a 8.000 pesos en los salarios iniciales, tras lo cual el gobernador José Manuel de la Sota instó a los uniformados a salir ‘a perseguir a todos los delincuentes y saqueadores‘.

Respecto de los saqueos e incidentes, De la Sota sostuvo que ‘no hubo un estallido social, operaron bandas de delincuentes‘ y acusó al gobierno nacional de no haber respondido a su primer pedido de ayuda en materia de seguridad con el envío de gendarmes. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, indicó a las 13 que ante el anuncio de De la Sota de ‘hacerse cargo de la crisis‘ que desactivó ‘el operativo que ya estaba en tránsito hacia la provincia‘ para destinar dos mil gendarmes, luego de recibir a las 8 de ayer ‘un fax‘ con el pedido.

Tras la firma del acuerdo los agentes festejaron en la puerta del comando en el barrio Cerveceros y de inmediato salieron los que estaban en turno a patrullar las calles. (DyN, Télam)