Buenos Aires, 12 de agosto- El gobierno de Río Negro ofrece una recompensa económica de 500 pesos, unos 126 dólares, por cada ejemplar de puma muerto para reducir los daños que esos felinos causan en la ganadería.
La medida establece que sólo pueden cazar los pumas los productores ovinos que dispongan de la licencia pertinente, explicó el director general de Ganadería de Río Negro, Martín Oscos.
Esta provincia argentina ofrece recompensas por la caza de animales desde 1974 cuando entró en vigor una ley que fue modificada en mayo pasado para hacer frente a la creciente muerte de animales, como liebres, ovejas y corderos, por parte de los pumas que habitan en los campos.
Como consecuencia de la sequía que afectó a la región hasta el otoño pasado, se despoblaron muchos campos de producción ovina en los que se establecieron decenas de pumas que están cazando a los animales del entorno.
El ejecutivo provincial decidió en mayo pasado doblar de 250 a 500 pesos la recompensa económica por cada puma muerto en esta región argentina, en la que son cazados anualmente unos 500 pumas.
Sin embargo, la medida ‘no está abierta a todo el mundo‘ sino sólo a los productores ovinos de la región que deben de ser autorizados por las autoridades provinciales, puntualizó Oscos.
‘No queremos el exterminio de los pumas, solamente solventar los problemas de los productores ovinos‘, apuntó.
Otras provincias sureñas argentinas, como Chubut y Santa Cruz, también ofrecen, según Oscos, recompensas por la caza de pumas.
