Nueve tigres de Bengala que formaban parte de un espectáculo circense fueron secuestrados por la Policía en la ciudad chaqueña de Villa Ángela, donde una organización defensora de los derechos de los animales llevó el caso a la Justicia que ahora debe decidir el destino de esos felinos.
La incautación de los animales se produjo el viernes en el Circo Mexicano Veracruz y participaron agentes de la Dirección de Fauna de Chaco, la Policía Rural de Villa Ángela y los denunciantes de la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (AFADA).
La asociación había reclamado por los animales contra el circo al que acusó de violar normas chaqueñas y la Ley Nacional de Protección Animal 14.346.
El presidente de AFADA, Pablo Buompadre, pidió en su presentación ante la comisaría local el allanamiento del circo, el secuestro de los animales en cautiverio, de los “instrumentos de castigo” que utilizan los adiestradores para hacer trabajar a los animales.
La Dirección de Fauna chaqueña labró infracciones porque el circo no contaba con la documentación legal de los tigres y advirtió que algunos problemas de salud de los animales no eran atendidos por profesionales sino por empleados.
El abogado Buompadre explicó al diario Norte que señaló en su denuncia el “grave estado de hacinamiento” en el que se encontraban los tigres en un solo habitáculo y cuestionó las “condiciones de alimentación, higiene y sanidad”.
Buompadre también apuntó que los animales podrían ser reubicados en forma provisoria en el complejo zoológico de Sáenz Peña y advirtió sobre la necesidad de “aportes económicos” para alimentar a los felinos de grandes proporciones. “Ahora una vida nueva les espera”, afirmó.

