Buenos Aires.- Productores frutihortícolas de Río Negro y Neuquén realizaron una protesta en Plaza de Mayo regalando manzanas y peras a quienes realizaron interminables colas, para concientizar a los consumidores y a las autoridades por la falta de rentabilidad del sector, que da trabajo a más de 60 mil personas en el sur del país.
Cerca de 70 productores atendieron a los periodistas de radio, televisión y agencias de noticias que cubrieron la protesta, explicando el reclamo y distribuyendo frutas a una extensa cola de consumidores que, con bolsas y e incluso carritos, esperaban recibir frutas de regalo.
En la intersección de avenida de Mayo y Bolívar, tras una montaña de cajones de manzana y entre los faroles de Plaza de Mayo, Jorge Figueroa, el presidente de la Federación de Productores de Frutas de Río Negro y Neuquén, explicó que con la protesta “ponemos en visibilidad la grave situación de quebranto del sector frutícola, que lleva a la desaparición de miles de puestos de trabajo y de sus unidades de producción”, en alusión a los predios y chacras donde se produce la fruta.
‘El problema es el precio. Al productor un kilo de pera o manzana le cuesta $4,50 y lo que percibe, en promedio, es de $2,80 por kilo en pera y $3 en manzana. Lo ideal sería que la renta fuera del 20%, entonces al costo de producción de $4,50 se le sumaría una renta de $1,50, lo que daría un precio de $6. Lo que nosotros queremos es por lo menos recuperar el costo. Estamos perdiendo $1,50 por cada kilo producido”, explicó sobre la situación del sector, en tanto los consumidores pagan entre $30 y $35 el kilo de manzana.
‘Antes realizábamos cortes de ruta, que a veces lo único que generaban era apatía, pero ahora preferimos realizar esta protesta’, menos agresiva y que despierta la solidaridad de la gente, según explicó.
‘Queremos que el Gobierno se ponga a trabajar en políticas activas, regionales, de largo aliento, que den sustentabilidad y previsibilidad a la producción ya que somos grandes generadores de trabajo’, detalló.
El sector frutihortícola de Río Negro y Neuquén da empleo a 60 mil personas y genera una producción de u$s1.200.000 anuales, y “de esa cantidad, el fisco se lleva en concepto de impuestos cerca de u$s 500 mil anuales”, dijo Figueroa.
Señaló también que los sistemas de riego de la región del Valle de Río Negro, a través de canales que surgen de un dique de contención, son “centenarios” y “necesitan mantenimiento”.
Luego, comentó que la relación del sector con el Ministerio de Agroindustria “siempre fue buena, coincidimos en los diagnósticos para que se hagan aportes compensatorios que pongan en función a la producción. Nos dicen que no tienen respuesta. Es una decisión política”.
‘No cargamos contra la cadena de valor’, dijo al aludir a la intermediación comercial, sino que abogó a que se “regule” ya que “el productor pierde y el consumidor paga mucho y en el medio está la voracidad fiscal”, explicó.
A su turno, Raúl Robin, presidente del sector de las economías regionales de la CAME, dijo que “hace 15 días se sancionó una Ley Pymes que baja la presión fiscal. Esperemos que luego de la reglamentación tanto el Ministerio de Agroindustria como la Secretaría de Comercio pongan orden en el tema”.
