Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe están en alerta por la inusual crecida del río Paraná.
La alarma sonó el lunes pasado con la crecida nunca antes registrada del río Iguazú. Las lluvias en toda la cuenca del Iguazú generaron esa crecida histórica que provocó el cierre al acceso a la Garganta del Diablo, el mayor de los saltos de las Cataratas.
En las últimas 24 horas también comenzó a crecer abruptamente el cauce del Paraná, que es alimentado por el Iguazú, uno de sus principales afluentes. Esto provocó los desbordes de ríos y arroyos en Misiones por lo que el gobierno provincial decidió ayer cortar la circulación vehicular en varios puentes. La creciente del río Paraná obligó ayer a cerrar el paso sobre los puentes de la ruta nacional 12 en localidades de Misiones, sobre los arroyos Piray Miní y Paraná.
Esto sitúa en peligro de inundación a las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Entre Ríos y Santa Fe. Autoridades de Santa Fe y Entre Ríos advierten a productores para que trasladen a los animales hacia campos más altos, donde la crecida no los afecte.
En Puerto Iguazú una embarcación de cinco pisos de altura quedó a la deriva al desprenderse su amarre, pero finalmente fue rescatada. Tras la crecida sin precedentes del río Iguazú, el agua comenzó a bajar y las autoridades del Área Cataratas del Parque Nacional Iguazú esperan iniciar hoy la reapertura de los circuitos, tras haber sido suspendidas las visitas. En la localidad misionera de Puerto Rico, cuatro familias del barrio municipal tuvieron que ser evacuadas de sus casas de manera preventiva. Fuente: Agencias

