Trabajadores estatales de Mendoza que están agremiados en ATE protestaron ayer en la explanada de Casa de Gobierno para reclamar el pago de los sueldos de septiembre, que según el gobernador Francisco Pérez se iban a abonar en forma escalonada y todavía no se concretó.
Los sueldos debían estar depositados el 30 de septiembre pero ante la crisis financiera por la que atraviesa la provincia, el gobernador sólo consiguió fondos para pagar el jueves los salarios de hasta 15 mil pesos y ayer, a quienes cobran hasta 28 mil.
El resto, de acuerdo a lo informado por fuentes gubernamentales, cobraría en forma escalonada a partir de la semana próxima. Sin embargo, pese a lo dicho por el mandatario, empleados de algunas reparticiones del Estado no cobraron ni un solo peso, por lo que ATE pidió la urgente normalización en las acreditaciones.
“El pago fue discrecional, mirando a quién se le pagaba”, dijo Roberto Macho, secretario general electo del gremio. El sindicalista advirtió que “en la provincia no hay trabajadores de primera o segunda, todos tienen que cobrar el mismo día”.
Por su parte, la actual jefa de ATE, Raquel Blas, dijo en declaraciones radiales que “entendemos que esto indica cuál es el proceso de ajuste que viene sobre el proceso de los trabajadores y de los ciudadanos de Mendoza”. “Se habla con tanta tranquilidad de que la provincia no tenga recursos que a mí me parece terrible”, alertó la gremialista. Además, sostuvo que “ya la Legislatura ha blanqueado esta situación, de darle este cheque de endeudamiento a (gobernador electo, Alfredo) Cornejo, y de no revisar nada para atrás. Me parece terrible”.
“Si hubiese una óptima situación en materia de provisión de comidas de los hospitales, de insumos, pero han estado suspendidas las cirugías por falta de anestesia”. “No nos merecíamos que esta transición fuera como se dio, a puertas cerradas”, añadió.
