El candidato presidencial por la coalición UNA, Sergio Massa, advirtió ayer que va a “vencer el látigo y la chequera que usa el kirchnerismo” tras el pase al sciolismo de la diputada bonaerense Mónica López, quien se quejó porque el Frente Renovador es un espacio “muy misógino”.
“Cuánto más látigo y chequera use el Gobierno, más voy a pelear por la Argentina que viene”, aseguró el diputado quien cuestionó los “obstáculos” que le pone el oficialismo en su carrera a la Casa Rosada.
En tanto Alberto Roberti, jefe de la bancada massista en Diputados, ratificó su pertenencia a esa fuerza pese a la salida de su esposa, Mónica López, aunque admitió que han sido “muy malos” en el armado político, y que hubo “destrato” a varios dirigentes. Por su parte, el dirigente del Frente Renovador Fernando Galmarini aseguró que el pase de López al kirchnerismo tiene “nula” consecuencia para el massismo, mientras que la candidata a intendente de San Isidro y suegra de Massa, Marcela Durrieu, ironizó que “seguramente (Daniel) Scioli o Karina (Rabollini) le habrán comprado muchos zapatos” a la legisladora. “Voy a vencer al látigo y la chequera que usa el kirchnerismo contra mí”, desafió Massa, quien agregó que “no” lo “doblan moviendo dirigentes porque los cambios los construye la gente”. En su primera declaración pública tras la salida de López, el jefe del Frente Renovador protestó, a través de un comunicado de prensa, por los “obstáculos” que le pone el oficialismo en su carrera a la Casa Rosada. López, que abandonó el massismo a poco más de tres semanas de las elecciones generales, confesó que tras oficializar su pase al kirchnerismo se “parecía a Yiya Murano, una asesina serial de la política” y remarcó que “realmente son decisiones políticas que uno toma”.
