La actividad económica cayó 0,5% en mayo respecto a igual mes del año pasado, lo que representa la primera baja en 33 meses, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Con el resultado de mayo, el PBI acumula una suba de 3% en los cinco primeros meses del año. En cambio, respecto de abril se registró una suba de 0,2%.
La economía argentina no mostraba una disminución interanual desde julio de 2009 cuando había caído 1,5% contra el mismo mes de 2008. El proceso de desaceleración de la actividad que ahora se tradujo en contracción se inicio en noviembre del año pasado, cuando pasó a un crecimiento de 7,3% desde el 9,1 anterior de octubre.
La pendiente se agudizó entre marzo y abril de este año cuando la tasa de crecimiento pasó de 4,1% a 0,6%. El Gobierno adjudica esta situación a la crisis internacional, mientras que analistas económicos y políticos de la oposición culpan a las últimas medidas adoptadas, como por ejemplo la restricción a las importaciones y el control del mercado de cambio. Desde las estadísticas oficiales, todos los indicadores venían anunciando el resultado de mayo. El 22 de junio el INDEC anunció una caída de 4,5% en la industria, arrastrada por una disminución de 21,2% en la fabricación de automóviles, sector que se vio afectado por la caída de las exportaciones a Brasil. Asimismo, en mayo se produjo una contracción de 8,8% en la construcción, que se constituyó en la mayor baja del ciclo histórico. Este cuadro puede estar ligado con la decisión del Gobierno de prohibir la venta de dólares, moneda en la que habitualmente se realizan las transacciones inmobiliarias.
