La Cámara de Diputados se encaminaba a aprobar esta madrugada, con el voto favorable de los legisladores del bloque del Frente para la Victoria (FpV) y sus aliados, los proyectos de Presupuesto 2016 y la prórroga por dos años de la vigencia del denominado impuesto al cheque, del monotributo, del impuesto adicional del cigarrillo y de la ley de Emergencia Económica.

En una sesión maratónica que comenzó ayer al mediodía, los diputados debatieron desde las 14.30 los proyectos económicos presentados por el Poder Ejecutivo, en una sesión que se prolongó hasta las primeras horas de la madrugada.

De esta manera, el oficialismo cumpliría con su objetivo de darle media sanción al plan de gastos y recursos para el 2016 y a las prórrogas de impuestos para que el Senado pueda convertirlos en ley antes de la finalización de las sesiones ordinarias, que concluyen el 30 de noviembre próximo.

En tanto, los diputados del radicalismo, del macrismo, del socialismo, de Suma+Unen, del FIT y de Unidad Popular -con diferentes argumentos- cuestionaron la propuesta oficial y pidieron que se prorrogue su discusión hasta las elecciones, mientras que el massismo desistió de participar del debate.

El Presupuesto 2016 diseñado por el gobierno destina el 60 por ciento de los recursos al gasto social y contempla además un crecimiento de la economía del 3 por ciento, una inflación de 14,5 por ciento y un dólar promedio de 10,6 pesos. Además establece que los gastos corrientes de capital ascenderán a un billón, quinientos sesenta y nueve mil cuatrocientos doce millones noventa y un mil novecientos cincuenta y uno (1.569.412.091.951).

En el plan de gastos y recursos 2016, el gobierno estima que los ingresos corrientes crecerán 21 por ciento, los tributarios lo harán en un 25,2 por ciento y los gastos corrientes aumentarán 16,7 por ciento, lo que dará un resultado primario en equilibrio con un superávit de 0,09 por ciento.