La cancillería del Reino Unido convocó ayer al máximo diplomático de la Argentina en Londres y le pidió explicaciones por el pedido del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de evitar la compra de productos británicos, mientras declaró que lamentaba la “política de confrontación”.
El ministerio de Relaciones Exteriores inglés reclamó precisiones luego que la ministra de Industria, Débora Giorgi instara a compañías locales y multinacionales a sustituir la compra de insumos británicos por productos de terceros países. Un comunicado de la embajada británica en la Argentina señaló que el Foreing Office citó al representante argentino a quien se le solicitó ‘una clarificación urgente‘ de la situación.
Actualmente, la delegación diplomática argentina en Londres se halla en manos del Encargado de Negocios, Osvaldo Mársico. El comunicado británico citó a un portavoz oficial, quien dijo que las acciones ‘contra la actividad comercial legítima‘ del Reino Unido es causa no sólo de su preocupación, sino de ‘toda la Unión Europea‘. ‘Por ello esperamos que la UE plantee también su inquietud a las autoridades argentinas‘, agregó.
El Foreign Office señaló que ‘elevó su preocupación al diplomático argentino en Londres, quien trasmitirá a Buenos Aires la petición de una urgente clarificación‘. En forma paralela, el Gobierno británico acusó a Argentina de desarrollar una ‘política de confrontación‘ por las Islas Malvinas. Steve Field, vocero del primer ministro británico, David Cameron, consideró ayer ‘contraproducente‘ la medida y advirtió que Londres es un ‘gran importador‘ de productos argentinos, por lo que la decisión es contraria a los propios intereses económicos del país sudamericano.
‘Es claramente muy triste que la Argentina continúe con su política de confrontación, en lugar de una de cooperación‘, afirmó el vocero Steve Field.

