La presidenta Cristina Fernández recibió ayer en su despacho en la Casa Rosada a Julián Alvarez y Juan Ignacio Forlón, tras la polémica sesión en la Cámara de Diputados en la que fueron designados como miembros de la Auditoría General de la Nación, antes del recambio parlamentario y gubernamental previsto para el 10 de diciembre.
Alvarez, que renunció como secretario de Justicia, y Forlón, que dejó su cargo como titular del Banco Nación, se retiraron sin formular declaraciones sobre el contenido de la reunión con la mandataria.
La designación de dos auditores oficialistas desató ayer la polémica en la última sesión de la Cámara de Diputados, antes de la segunda vuelta electoral por la Presidencia, por las presuntas irregularidades registradas durante el proceso de los nombramientos.
Los diputados de los partidos de oposición adelantaron que recurrirán a la Justicia por dos irregularidades en la sesión que definió a los dos nuevos auditores, quienes hasta ayer habían ocupado otros puestos en el Estado.
Por un lado, la oposición sostiene que la designación no estaba en la orden del día y que fue incorporada sin los dos tercios de los votos necesarios para sumar un tema nuevo a la sesión.
‘El intento de incorporar a la sesión una cuestión así requiere una votación con una mayoría calificada, cosa que no estaban en condiciones de hacer. Es una votación absolutamente irregular‘, dijo a la prensa el diputado del peronismo disidente Adrián Pérez.
‘La votación es nula, antirreglamentaria e ilegal. La vamos a discutir en la Justicia‘, añadió la diputada del bloque Unión Pro Laura Alonso. Además, la oposición asegura que los diputados oficialistas tomaron juramento a los dos nuevos auditores, Juan Ignacio Forlón y Julián Álvarez, sin el quórum requerido para hacerlo.
Sin embargo, para el diputado del kirchnerismo, Héctor Recalde, la designación estaba incluida en el temario de la sesión y no era necesario un quórum especial para tomar los juramentos.

