Alrededor de 15.000 personas se movilizaron ayer hasta la plaza Independencia de Tucumán, en su mayoría trasladados desde municipios del interior de la provincia, para participar de los festejos del 9 de Julio, donde hubo peleas entre grupos oficialistas. La concentración de militantes movilizados se limitó al espacio frente al teatro Mercedes Sosa, donde se realizó el acto central. A 10 cuadras se ubicaron los cerca de 150 colectivos que se usaron para los traslados y que llevaron de regreso a los participantes, sin que se quedaran en la capital para presenciar el partido entre Argentina y Holanda. En la concentración hubo un momento de enfrentamientos entre grupos antagónicos, identificados por su pertenencia al kirchnerismo o al alperovichismo, que concluyó con una docena de lesionados leves y dos policías golpeados cuando cayó una valla de contención. También resultó agredida la periodista de Radio Universidad Carolina Ponce de León, que aseguró haber sido golpeada por la custodia de Boudou.
Desde los palcos del teatro recuperado en marzo pasado a un costo de 8 millones de pesos se colgaron carteles y pancartas, entre ellas una del sector de la Universidad Nacional de Tucumán enrolado con La Cámpora.
Los militantes estaban identificados por colores vistosos y la mayoría de las columnas estuvo encabezada por dirigentes del lugar, incluyendo intendentes que luego entraron en el Mercedes Sosa. En cambio, no hubo movilización importante de los sectores de la capital que se identifican con el intendente Domingo Amaya, que mantiene una relación tirante con Alperovich y a quien aspira a suceder en la gobernación.

