Rusia, 12 de agosto.- Con sólo tres meses de vida, Luntik, un gatito que vive en un garage en la ciudad rusa de Vladivostok, llamó la atención de sus dueños al desarrollar un par de orejas falsas y de menor tamaño justo frente a las de tamaño normal, según el sitio inglés Daily Mail.
Al parecer, las orejas de Luntik están formadas a la perfección, pero no tienen los órganos internos del oído por lo que le sirven de muy poco, quizás sólo como coquetería.
Su caso no es único en el mundo, de hecho, porque en 2008 se conoció el caso de Yoda, un gato que vive en Chicago, Estados Unidos, y que tiene cuatro orejas, pero todas del mismo tamaño.

