El día después de la celebración central por el Bicentenario de la Independencia en la Casa de Tucumán, María Julia Gnecco, directora del Museo Histórico Provincial Agustín Gnecco, le dijo ayer a DIARIO DE CUYO estar ‘muy orgullosa‘ por el rol protagónico que tuvo en los festejos la puerta de la Casa Histórica que el sanjuanino Gnecco rescató en 1903 y que permaneció además cuatro décadas en San Juan.
La titular del museo sanjuanino evaluó como ‘trascendente‘ que esa puerta salvada de la demolición por un sanjuanino no sólo estuviera expuesta como un ícono fundamental de la Independencia, sino además que el presidente Mauricio Macri y su mujer Juliana Awada hayan traspuesto sus hojas.
‘Estoy muy orgullosa, nos hace muy bien que una pieza de esta trascendencia llegue al Presidente y a todo el país. Es que la puerta ya es un patrimonio del pueblo y eso es lo importante, que el pueblo haga suyo este símbolo‘, expresó ayer la directora, quien además es nieta del propio Agustín Gnecco e hija del heredero y continuador de su tarea, Anavadro Gnecco.
‘No puedo dejar de pensar en mi abuelo -dijo ayer la docente-. Haber hecho tantas cosas para traer esa puerta, algo que en su momento parecía ridículo y hasta excéntrico, y sin embargo seguir adelante, para él debe haber sido una satisfacción enorme lograrlo. Como el buen patriota que era y por cómo sentía la historia, tiene que haber tenido una gran emoción. Fue un visionario al rescatar esa puerta, se adelantó mucho al entender el valor que tenía recuperar ese objeto fundamental en la historia de la Independencia‘.

