La esposa del gobernador tucumano, Beatriz Rojkés de Alperovich, tuvo que salir ayer a pedir disculpas por sus polémicas declaraciones sobre el crimen de la niña de 6 años en Tucumán, mientras se sospecha que hubo abusos.

‘Dije palabras por las que hoy sólo puedo pedir, humilde y sinceramente disculpas‘, dijo Rojkés. El jueves pasado, Rojkés dijo que ‘no podemos tener al señor Estado a la par de una familia que está borracha y permite que una criatura de 6 años esté sola‘, dijo.