Cerca del 10 por ciento de los chicos menores de 5 años tendrán sobrepeso o será obesos en el 2020 en el mundo, si no se implementan mayores estrategias para combatir este problema de alimentación en niños y jóvenes.

Así lo reveló un informe médico que fue difundido en la Ciudad de Buenos Aires durante una exposición de Javier Morán, catedrático de Innovación Alimentaria en la Universidad Católica San Antonio, de la ciudad española de Murcia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que 43 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso o eran obesos en 2010, lo que supuso un aumento del 60 por ciento desde 1990. Si la tendencia no se revierte, para el año 2020 cerca del 9 por ciento de los nenes tendrán sobrepeso o serán obesos.

Morán explicó que ‘los chicos tienen una capacidad limitada para comprender las consecuencias a largo plazo de su comportamiento y requieren una atención especial‘, explicó.

Para el español, ‘la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad infantil es un desequilibrio entre las calorías consumidas y las quemadas, por factores entre los que se incluye el cambio global en la dieta hacia un aumento de la ingesta de alimentos ricos en energía, que son altos en grasas y azúcares pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes saludables‘.

Morán también alertó sobre la tendencia a la ‘disminución de los niveles de actividad física, el cambio de los modos de transporte y la creciente urbanización‘. En este sentido, opinó que ‘la piedra angular del manejo del exceso de peso en la infancia está constituida por la reorganización de los hábitos alimentarios y de actividad física‘.

‘El tratamiento farmacológico o quirúrgico contra la obesidad tienen aún una indicación excepcional en el período infanto-juvenil‘, consideró y destacó que en el niño y el adolescente se postula la necesidad de una alimentación variada, cuantitativamente limitada por medio de una restricción calórica moderada.

En la presentación sobre el abordaje de la obesidad infantil se aludió al empleo de productos naturales como el ácido linoleico conjugado, conocido como omega 6 que se encuentra en pequeñas cantidades en aceites vegetales y en forma más abundante en las grasas animales, particularmente en la leche y carne de rumiantes, para complementar las dietas de los niños con sobrepeso.