Una nueva técnica de implante de válvulas aórticas por vía transapical, es decir por el extremo del corazón, fue aplicada con éxito por primera vez en Argentina, abriendo una alternativa para pacientes que no resistirían una operación con el corazón detenido. ‘Lo novedoso de estas intervenciones es haber realizado el implante por el extremo del corazón ya que hasta ahora se hacía vía femoral, por el cuello o por la aorta‘, explicó el médico Daniel Berrocal, jefe de Hemodinamia y Cardiología Intervencionista del Hospital Italiano, donde se realizaron los tres procedimientos.

Según el especialista, ‘la implantación de estas válvulas son una alternativa para aquellas personas que no resistirían una operación en la que hubiera que detener el corazón y, en este sentido, haber encontrado otra vía constituye una opción que extiende el número de pacientes a tratar‘.

El procedimiento consiste en la colocación de una prótesis a través de una mínima incisión lateral desde donde se accede al apical (extremo del corazón) y el posterior implante de la nueva válvula, desde el interior de las arterias.

‘La mayoría de los pacientes que requiere esta intervención son adultos mayores que padecen estenosis aórtica severa, que comienza con falta de aire y dolor de pecho al realizar esfuerzo pero que luego progresa en esos síntomas al realizar actividades cotidianas como caminar hasta el baño o peinarse‘, detalló el especialista. El 5% de las personas mayores de 75 años tiene esta enfermedad y uno de cada tres pacientes rechazan la cirugía de recambio valvular, debido a que el riesgo aumenta por otras enfermedades asociadas muy frecuentes en edades avanzadas.

‘La existencia de los síntomas de dolor en el pecho o falta de aire en la vida diaria hace que la enfermedad sea muy molesta, por eso a la hora de desarrollar estas intervenciones defendemos la idea de que hay que lograr que los adultos no sólo vivan más, sino que vivan mejor‘, sostuvo. ‘Este pelea por la sobrevida, pero fundamentalmente por la calidad de vida, nosotros la damos a diario‘, comentó, porque las válvulas son ‘prótesis costosas y hay quienes plantean si vale la pena usarlas en personas tan mayores‘.

Para realizar estos tres implantes, el equipo del Hospital Italiano se preparó durante un año y viajó a Alemania y se entrenó en el procedimiento, ya que de allí provienen las válvulas.

El jefe de Hemodinamia y Cardiología Intervencionista destacó el rol de la ANMAT, y dijo, ‘tuvo un papel importante al facilitar la autorización de la utilización de las válvulas, ya que éstas todavía no se encuentran en el país, pero al tratarse de un ‘caso compasivo‘, brindó su permiso con celeridad‘. (Télam)