Una novedosa técnica quirúrgica para el tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) fue utilizada por primera vez en la Argentina con la colocación, por endoscopía, de una válvula que reduce el volumen pulmonar del lóbulo afectado y permite al paciente respirar mejor.
Las válvulas, según los especialistas, evitan el ingreso de aire al lóbulo pulmonar afectado y permiten que el resto de los lóbulos pulmonares sigan trabajando mejor, a un 100% de su capacidad. Se trata de una intervención mínimamente invasiva por endoscopía que reemplaza a las técnicas tradicionales que consisten en sacar la parte enferma del pulmón con cirugía y con alto riesgo de complicaciones posteriores.
El procedimiento fue llevado a cabo días atrás en un centro privado de la Capital Federal por el neumonólogo argentino Pedro Grynblat, a un paciente de 55 años, ante la presencia de colegas de todo el país y el especialista mundial en este tipo de intervenciones, el médico brasileño Hugo de Oliveira. Ambos, explicaron que el procedimiento está destinado a pacientes que presentan EPOC por enfisema (en su mayoría fumadores) y dijeron que si bien la intervención se realiza en 30 minutos, requiere estudios y evaluaciones previas que incluyen prácticas virtuales con un sofisticado programa informático desarrollado en los Estados Unidos que reproduce al detalle el pulmón enfermo.
“Hasta el momento, la solución para un paciente con EPOC por enfisema pulmonar severo era la cirugía de reducción de volumen pulmonar a cielo abierto con una alta tasa de mortalidad”, señaló De Oliveira. Grynblat, por su parte, calificó al nuevo procedimiento como “mínimamente invasivo y más seguro” y aseguró que en un corto tiempo “mejora notablemente la calidad de vida de los pacientes tratados ya que puede volver a caminar y realizar ejercicio físico sin fatigarse”.
Este tipo de intervención por endoscopía con colocación de “válvulas Zephyr” desarrolladas en Estados Unidos, “ya se realiza en otros países y con excelentes resultados”, dijeron los profesionales.
La Argentina es el segundo país de la región en donde se realiza este procedimiento, que por sus características se considera “mínimamente invasivo y requiere de un tiempo aproximado de 30 minutos”. Los médicos que utilizan esta técnica son neumonólogos intervencionistas que con un catéter que tiene una cámara con luz en su extremo acceden a los bronquios a través de la boca, la laringe y luego la tráquea del paciente. El neumonólogo detecta cuáles son las vías de ingreso hacia el lóbulo pulmonar afectado, mide el diámetro de los bronquios donde habrá que ubicar las válvulas y, acto seguido, procede a su implantación. La válvula tiene la particularidad de ser un dispositivo de oclusión unidireccional, que impide la entrada de aire al lóbulo pulmonar afectado pero con la ventaja de que permite la salida de aire retenido y de fluidos retenidos en el lóbulo pulmonar afectado.
Por último, explicaron que no es necesario suministrarle al paciente una anestesia profunda y dijeron que el post tratamiento muestra una recuperación rápida de entre 24 y 48 horas.
