Un esmalte para uñas fue reconocido ayer por Carola Labrador como perteneciente a su hija Candela Rodríguez, lo que comprometió aún más al detenido Hugo Bermúdez, imputado como autor material del crimen de la niña, ya que el frasquito estaba semicalcinado en el domicilio de su suegra.

Fuentes de la investigación precisaron a Télam que el cosmético fue encontrado por peritos junto a restos de ropa quemada donde se presume fue preparado el cadáver antes de ser arrojado. La mujer aseguró que su hija llevaba ese frasquito al momento de desaparecer.

A Labrador le exhibieron el objeto ayer, cuando se presentó a declarar en la fiscalía de Morón, al igual que el padre de la niña, Alfredo Laurelio Rodríguez. En este marco, el abogado de los Rodríguez, Fernando Burlando, informó que Alfredo declaró sobre su relación con el imputado Héctor “Topo” Moreira, a quien dijo que lo “conocía del barrio desde hace muchos años” y con quien había “tenido problemas”.

Por otra parte ayer se informó que los seis hombres detenidos por el crimen serán sometidos a una pericia para cotejar sus voces con la de la presunta llamada extorsiva que recibió la familia.