El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, aseguró ayer que no asistirá el miércoles que viene a la marcha por la muerte del fiscal Alberto Nisman para no ‘terminar embarrado‘ en el ‘juego perverso de amigo o enemigo‘.

‘En un país normal yo iría a la marcha, pero en este país están todos los juegos de intereses alrededor de la forma de construir política donde terminamos todos embarrados. Y yo no voy a terminar embarrado‘, advirtió el socialista Bonfatti. Tras destacar que si bien su ‘partido va a ir a la marcha‘, él quería ‘dar un mensaje de que los argentinos tenemos que ponernos de acuerdo con el diálogo‘.

‘No voy a concurrir porque soy gobernador y no voy a entrar en el blanco y negro. Quiero dar un mensaje diferente a la sociedad‘, explicó el mandatario. Bonfatti también sostuvo que el acuerdo con Irán firmado hace un año con el único objetivo de analizar la instrucción de la causa que hizo la justicia argentina ‘se puede mostrar a cualquiera, acá no hay cosas espurias ni nada escondido‘.

Pero, en diálogo con radio FM La Red de Rosario, lamentó que reina en la Argentina ‘el juego perverso de amigo-enemigo‘. ‘Creo que llegamos a un punto en el que terminamos tan mal que planteamos las cosas en blanco y negro. Si estamos de un lado o del otro‘, añadió.