El primer reporte del peritaje criminalístico realizado en el departamento del fallecido fiscal Alberto Nisman indicaría que la puerta del baño donde fue hallado el cadáver estaba cerrada cuando se produjo el disparo, y que no habría manchas de sangre en la canilla del baño. Los peritos que trabajaron el jueves durante más de cinco horas en la vivienda que habitaba Nisman, en Puerto Madero, detectaron una mancha en la puerta de acceso al baño que, según la primera apreciación, sólo podría haberse producido si estaba cerrada. Además, la utilización de Luminol, un reactivo químico que detecta manchas imperceptibles para la vista humana, determinó que las improntas de la canilla del lavatorio del baño “no son hemáticas”, es decir que no se trataría de sangre. Según el informe de los peritos de la querella, esas manchas en la canilla son de sangre y fueron limpiadas adrede por alguien que pudo haber estado en el baño cuando ocurrió la muerte de Nisman.
