La ex esposa de Alberto Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, presentó ante la Justicia datos sobre una cuenta bancaria en el exterior que el fallecido fiscal de la causa AMIA habría compartido con quien le entregó el arma que acabó con su vida, publicó ayer un matutino porteño.

Arroyo Salgado entregó a la jueza Fabiana Palmaghini, a cargo del caso por la muerte del procurados, los datos de una cuenta en EEUU cuyos titulares serían Nisman y Diego Lagomarsino, que prestaba servicios informáticos al fiscal y está imputado por haberle presentado el arma de la que salió el disparo que terminó con su vida.

La ex esposa de Nisman, que asegura que el fiscal fue asesinado, pidió a la Justicia que investigue la relación financiera con Lagomarsino y si ésta tiene alguna vinculación con la muerte de quien investigaba el atentado de 1994 contra la mutualista judía AMIA.

Según publicó Perfil, Arroyo Salgado descubrió la existencia de esa cuenta por ‘la confesión de un miembro de la familia directa de Nisman‘ y se comprometió a ahondar en más detalles para llegar a la cuenta bancaria. Aportó la entidad y el país, pero no precisó el estado ni el número de cuenta”.

Ante la Justicia, Arroyo Salgado sostuvo que no estaba al tanto de las cuestiones financieras de su ex esposo. Y agregó que “si Lagomarsino y Nisman compartían una cuenta bancaria, sería de esperar que el técnico informático tuviera una llave del departamento del fiscal que le hubiese permitido acceder en cualquier momento”.

El fiscal fue hallado muerto de un tiro en la cabeza en su apartamento el 18 de enero, cuatro días después de denunciar a la presidenta, Cristina Fernández, por presunto encubrimiento a los iraníes acusados por el atentado contra la AMIA.

La fiscal del caso, Viviana Fein, no descarta ninguna hipótesis: asesinato, suicidio -voluntario o inducido- o un accidente en la manipulación del arma.

Para los peritos de parte contratados por Arroyo Salgado, Nisman fue asesinado y no el 18 de enero, cuando fue hallado su cuerpo, sino el 17, día en que Lagomarsino acudió al apartamento de Nisman para acercarle el arma que, según declaró el informático, le pidió prestada el propio procurador para defensa personal.

Maximiliano Rusconi, abogado de Lagomarsino, dijo que su cliente ‘no ha volcado a la causa información que forme parte de la intimidad económica de la familia Nisman, que no hace al objeto del proceso y que podía ser utilizada para dañar la imagen del fiscal y de su familia‘.

‘La actitud de la querella nos sorprende sobremanera, y no creemos que debamos ser cómplices de este intento de distracción del objeto procesal de la investigación‘, dijo el abogado ayer. El letrado afirmó que si Lagomarsino es citado a declarar, dará la información con ‘precisión‘.