La pequeña murió en el hospital Centro Gallego de Buenos Aires a causa de una paro cardiorrespiratorio no traumático, dos horas después de ser desconectada del respirador.

La niña nació el 27 de abril de 2009 con una hipoxia cerebral que le impidió respirar durante el parto y entró en coma pese a los intentos de reanimación.

A los cuatro meses se le realizó una traqueotomía y se le implantó un botón gástrico, con el que permaneció hasta este jueves.

El caso de Camila se dio a conocer en octubre de 2011, cuando su madre dirigió una carta a la presidenta argentina, Cristina Fernández, en la que reclamaba un cambio en la legislación para el reconocimiento del derecho a la muerte digna y denunciaba que su hija era víctima de una ‘clara obstinación terapéutica‘.