El 70 por ciento de trabajadores que realizan sus actividades a distancia vía internet, tanto para empresas con sede en la misma ciudad de residencia como para aquellas que están radicadas en el extranjero, asegura que esta modalidad de empleo les permitió mejorar su calidad de vida y tener menos estrés, según estudios privados del sitio Nubelo.com.
Se trata de los denominados ‘trabajadores 3.0‘ o ‘teletrabajadores’, que suman unos 6,5 millones de empleos. Para el 2015, se espera que este tipo de trabajadores represente el 37 por ciento de la fuerza laboral mundial. Cómo viven los teletrabajadores sanjuaninos, la experiencia de trabajar en casa con la compu.
Eduardo Coria Lahoz, economista
�Es menos costoso un teletrabajador
�Contratar a un teletrabajador es menos costoso que tener un trabajador en relación de dependencia. El teletrabajador es un profesional a quien las empresas que lo contratan no tienen que incorporarlo en libros ni le pagan aportes patronales. Es un profesional en el que no se necesita gastar en metros cuadrados de oficina, entendiéndose por ello escritorio, computadora, energía eléctrica, aire acondicionado, café, etc. Además, el hecho de tener mucha gente tercerizada trabajando con esta modalidad permite disminuir la conflictividad laboral propia de cualquier grupo humano en donde, de repente, hay trabajadores con los que unos se llevan bien y otros se llevan mal. Todo eso disminuye la productividad laboral. Para el teletrabajador, esta modalidad le permite ganar tiempo. Hay veces en que ir y volver a la oficina puede demandar un mínimo de media hora. Cuando se trata de trasladarse para una jornada laboral de cuatro horas, rinde. Pero trasladarse media hora a una oficina para estar ahí una hora, no conviene. Yo elaboro informes para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Conozco a los que me contratan en la provincia. Conozco al beneficiario local del informe, pero no conozco las oficinas del BID en Buenos Aires. Mis informes los envío por mail. Uno maneja sus tiempos. La cantidad de horas laborales pueden terminar siendo las mismas que las de los trabajos en relación de dependencia. Lo que sí, se aprovecha mejor el tiempo porque no hay que asistir a reuniones de empresas, que eventualmente hasta pueden llegar a resultar una pérdida de tiempo.

