En medio de una fuerte escalada del conflicto con Uruguay por la luz verde para un aumento de la producción de la papelera UPM, ex Botnia, los asambleístas de Guayleguaychú marcharán este domingo hasta Fray Bentos, donde está la planta de celulosa. Así protestarán por una nueva violación del Estatuto del Río Uruguay.
El anuncio de la protesta llegó horas después de que el presidente Mujica, diera el visto bueno para que la papelera incremente su producción en unas 100.000 toneladas anuales, decisión que el Ejecutivo de Cristina Fernández llevará nuevamente ante la Corte Internacional de La Haya.
‘La decisión unilateral del Uruguay deja a nuestro país en la obligación de recurrir a la Corte de La Haya, ya que afecta la soberanía ambiental, viola los tratados entre ambas naciones y la propia sentencia de la Corte‘, señaló el miércoles, Timerman.
El canciller adelantó, además, Argentina presentará la semana que viene un informe completo de la contaminación que produce UPM, ya que existen ‘violaciones‘ al medioambiente por parte de la planta que se constatan en las altas temperaturas en las aguas, contenido de fósforo, presencia de pesticidas y de cromo.
La instalación de la planta en 2005 fue motivo del peor conflicto bilateral en décadas por el bloqueo que durante varios años realizaron vecinos de Gualeguaychú del puente internacional hacia Fray Bentos, el principal entre ambos países, sobre el río Uruguay que generó pérdidas millonarias al país limítrofe.
En la marcha del domingo, los ecologistas entregarán una carta al intendente de Río Negro, Omar Lajluf, para que se reubique la fábrica de UPM que se encuentra en Fray Bentos, capital de esta región uruguaya.
Lajluf reconoció que hay preocupación en Río Negro por la intención de los asambleístas argentinos de volver a la lucha activa contra la papelera. También hay gran preocupación de parte de la Iglesia.
El obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, sigue con ‘atención y preocupación‘ la situación creada a partir de la decisión del Gobierno uruguayo de autorizar a la pastera a incrementar su producción y consideró ‘lamentable‘ que no se haya difundido antes el informe científico que alerta sobre la contaminación que genera la fábrica.
Por este conflicto, Argentina había recurrido ya en 2006 a La Haya, que en 2010 determinó que la planta no contaminaba pero que Uruguay no había informado debidamente a Argentina sobre los detalles de la construcción. El fallo ordenó, además, crear una comisión conjunta que para vigilar y controlar la contaminación en el entorno de UPM.

