Buenos Aires.- Una multitud se movilizó en Mar del Plata para pedir justicia por Lucía Pérez, la adolescente de 16 años que fue drogada, violada y asesinada el sábado pasado en esa ciudad. La marcha comenzó a las 14 frente la Municipalidad de General Pueyrredón y a pesar del mal clima, más de mil personas reunidas y se espera la presencia de más. Esta mañana vecinos cortaron la ruta 11 a la altura de Playa Serena, la zona donde está la sala de salud donde llevaron el cuerpo de Lucía.
Palmas, bocinazos y llantos llenaron la avenida Yrigoyen donde los padres de Lucía, Guillermo Pérez y Marta Montero, estaban desde temprano con un cartel con la foto de su hija y la palabra ‘Justicia’. ‘Quiero que la condena sea ejemplar, que le den cadena perpetua’, afirmó Pérez. ‘Espero que venga mucha gente porque hoy nos pasó a nosotros pero le puede pasar a cualquiera. Tenemos que cambiar’, aseguró.
A los pocos minutos, llegó también el hermano de Lucía, Matías, que se sumó a las palmas que la gente hace casi sin cesar desde las 14. ‘Basta de femicidios’, dicen las pocas banderas que hay. La mayoría llevó hojas con fotos de Lucía y el pedido impreso de justicia.
Esta mañana, cerca de las 10, otro grupo de vecinos cortó la ruta 11 a la altura de Playa Serena, en la zona donde mataron a Lucía. Su hermano, Matías, también estuvo presente.
Lucía, alumna de la Escuela Media N° 3 de Mar del Plata, fue drogada, violada, torturada y asesinada en una casa ubicada en Racedo 4825. Los abusos y la brutalidad le provocaron un shock cardíaco. ‘Fue sometida a una agresión sexual inhumana’, afirmó la fiscal del caso, María Isabel Sánchez. Tras atacarla, los agresores lavaron su cuerpo, la vistieron y la llevaron hasta una sala sanitaria en Playa Serena, donde llegó muerta.
Por el caso están detenidos Matías Farías, de 23 años, y Juan Offidani, de 41. Ellos dos llevaron el cuerpo hasta la salita. Los aprehendieron el domingo, cuando vendían drogas en la vía pública. En su camioneta encontraron medio kilo de marihuana y billetes, que confirmaron su condición de ‘dealers’. Están acusados de “abuso sexual seguido de muerte” y “homicidio criminis causa”, y podría cambiarse la carátula a ‘femicidio’.
El intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo, desvinculó de funciones al secretario de Seguridad de la ciudad, Cristian Pradas, porque trascendió que había sido contactado por el padre de Offidani y había tomado contacto con la causa.
